CAMPEONES !!


EL EQUIPO DE VIGO EN LA CATEGORIA DE CADETES, SE ALZA CON EL ANSIADO TROFEO

Cadetes Vigo 1

Hace ya tiempo, una excelente camada de chavales con base en Vigo de Sanabria, se batían el cobre en el torneo de El Puente, los resultados no eran los deseados por la afición, sin embargo el equipo apuntaba muy buenas maneras. Este año, ya en la categoría de cadetes y de la mano de Oscar, los cachorros de verde volvían a escribir con letras doradas el nombre de Vigo en la gloriosa historia del futbito sanabres.

El camino de Vigo hacia el título, no fue precisamente sencillo. Se deshicieron con facilidad en los dos primeros partidos del campeonato tanto de Trefacio como de El Puente por 9-1 y 8-1 respectivamente, la euforia se había disparado hasta limites insospechados, sin embargo, todo lo que sube termina por bajar, está claro, y de eso se encargaron los chicos de Mato, ya que con un 0-3, colocaron a nuestro equipo con los pies en la tierra (una buena hostia a tiempo, evita muchos disgustos). No fue el único palo que se llevó Vigo en esta fase, ya que el siguiente partido, para no variar, sucumbieron 2-4 ante San Martin en el primero de los derbis con una gran actuación por parte rival.

En los partidos de vuelta las cosas prometían igualarse mucho mas, todos los equipos se iban a poner las pilas. Los que en los primeros partidos eran auténticos “sparrings”, ahora se habían convertido en durísimos caballos de batalla, la victoria nuevamente ante Trefacio, esta vez por 3-6 aliviaba un poco la tendencia perdedora de los últimos encuentros, sin embargo no despejaba las dudas sobre el juego desarrollado, dudas que se acrecentaron con la también victoria ante El Puente por 2-3, un balón de oxigeno que permitía clasificarse a los nuestros para la fase final, eso si, con muy pocas expectativas.

Los dos últimos partidos servían de banco de pruebas de cara a las semifinales, se iban a jugar sin la presión de estar obligados a ganar, eso provocó que el partido de vuelta contra Puebla, los de Mato ganaron 4-3 aunque esta ya no fue una victoria tan cómoda como la de la primera vuelta, Vigo comenzaba a calentar motores. El último partido de la primera fase, fue la vuelta contra San Martin, un bonito encuentro en el que las buenas sensaciones se plasmaban en el campo, los de “camino a sierra” no pudieron esta vez con los nuestros y perdieron 2-3.

Las semifinales estaban cantadas, nos la jugábamos contra el favorito del torneo, Puebla. Ganar o morir, basta de ensayos. Posiblemente el mejor partido del campeonato. Vigo rompió todos los pronósticos y venció a los de Mato con un solitario gol de Omar y gracias también a la asfixiante presión que Oscar ordenó a los suyos sobre la estrella del equipo rival. Un partido increíble, de nuevo Vigo en una final, y la moral por las nubes. Para que la fiesta sería completa, San Martin se deshizo de los anfitriones para colarse con todo merecimiento en la madre de todas las finales.

La finalísima enfrentaba a los dos mejores equipos del torneo, los dos que mejor juego habían desarrollado, dos maneras diferentes de entender el futbito, y así, como si de un guión escrito se tratase, así fue el partido. Gradas a rebosar, pabellón cubierto, ambiente de auténtico lujo y un trofeo esperando dueño.

Comenzó el encuentro con posesión y dominio del balón por parte de Vigo, era quien llevaba el peso del partido y los de Castañeda encerrados atrás a la espera de un contraataque letal. A pesar de la abrumadora posesión por parte de los de Oscar, el excelente criterio de San Martin al sacar el balón, aun sin apenas llegada, hacía que las espadas estuviesen arriba en todo momento. Tras unas pocas ocasiones por parte de Vigo, llego el ansiado gol, zapatazo de Diego que desataba la euforia y llevaba la tranquilidad a la parroquia viguesa que superaba en número a la Sanmartineira. El gol produjo una relativa tranquilidad que supo leer muy bien el equipo rival, que por defecto se vino arriba, sacó las garras y tras varias jugadas perfectamente enhebradas, al mejor estilo del futbol sala, el empate llegó al filo del descanso. Un palo duro pero que servía de toque de atención para no bajar la guardia en ningún momento.

La segunda parte comenzó exactamente igual que como terminó la primera, con los de San Martin volcados sobre la portería contraria. Esta presión, junto al buen trato del balón por parte rival y una fase de somnolecia absoluta por parte viguesa, provocó el segundo de los goles de San Martin, se mascaba la tragedia, ellos eran mejores, nosotros corriendo detrás de la pelota como pollos sin cabeza y sin criterio ninguno, dejando que llegasen a puerta y lo peor de todo, con absoluta facilidad, el bloqueo de Vigo era absoluto.

Vigo Cadetes 2

San Martin, único dominador del partido en ese momento, se relajó tras errar varias ocasiones clarísimas de gol en las que el defensa Guillem se erigió en soberbio muro de contención, ellos ya no marcaban, pero nosotros tampoco éramos capaces de hacer mucho mas… hasta que saltó la chispa que incendió todo, Vigo dio a probar a su rival, un poco de su medicina, un buen contraataque llevado por Diego y Adrian, permitió a este último marcar con facilidad y colocar las tablas en el marcador que volvían a llevar la tranquilidad a la afición. Fue en ese momento cuando la Virgen de Gracias hizo acto de presencia en forma de flacidez, y tras otro zambombazo de Diego, las manos del portero rival se doblaron gloriosamente y el balón entró llorando en la portería de San Martin.

Euforia, se desata la locura, vuelan gallinas dentro del pabellón, invasión de campo y de ahí al final del partido muy poco mas. Con el pitido final Vigo retomaba el trono perdido años atrás y se convertía en el nuevo campeón.
Los héroes, los chicos de Oscar (e Iban), los auténticos artífices de esta hazaña graban sus nombres a fuego en los pilares de esta competición: Oscar, el organizador de todo esto, Juanma, Omar, David, Alberto, Diego, Isidro, Aitor, Adrian (Pichichi del torneo con 13 tantos), Guillem y Ander, a todos, enhorabuena campeones y que el próximo año disfrutemos de igual manera con vosotros como lo hemos hecho esta vez.